2-Peligro de Caer en Idolatría y Adoración a Demonios.(Santa Cena 2 de 6) 🥖🍷

 


Archivo de audio 

(Audio) 2-Peligro de caer en Idolatría.mp3 (YouTube) https://youtu.be/4rBbchWKMX8 

 

Transcripción 

Saludos amados. Este es Milton Alonso Granados transmitiendo para el Evangelio Eterno del Principio y Fin de los Siglos y para la Escuela Universitaria Internacional del Evangelio Eterno®767.  

 

El apóstol Pablo y la Santa Cena. 

Peligro de caer en apostasía y adoración a los demonios.  

 

En primera Corintios capítulo 10, todo este capítulo, el apóstol Pablo habla sobre dos de las doctrinas más importantes del cristianismo, que tienen que ver con el Bautismo en Aguas y con la Santa Cena. 

 

Pero también en Colosenses, el Apóstol Pablo habla sobre la columna, el fundamento de la creencia judaica o israelí; para ellos la importancia que tenía la comida y la bebida. Los días de fiesta, la luna Nueva y el día de Reposo era algo incalculable. Era de muchísimo valor.  

 

Y el apóstol Pablo dice en Colosenses 2:16. Por tanto, nadie os juzgue en comida o bebida o en días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir.  

 

Lo que dice el apóstol Pablo es: Aquello que, había de venir, estaba al frente de los ojos del pueblo de Israel, pero ellos todavía tenían la mirada en aquello que había sucedido, y entonces él dice: “es tiempo de entender lo que hoy tenemos, es tiempo de apartar la mirada del pasado y en lo que ya sucedió y ponerla en el presente, en la consumación y en el cumplimiento.  

 

Es por, esto entonces que, para el apóstol, el descansar y confiar en exceso en los símbolos, era una forma de idolatría, y era una forma de adoración a los demonios (vamos a mirar eso más adelante).  

 

Pero el apóstol Pablo habla aquí de comida, habla de debida y habla también de una Luna Nueva; miremos qué tiene que ver esto de la luna nueva en cuanto a la creencia judía. 

 

·        La importancia de la Luna Nueva, de la Luna llena. 

 En Éxodo capítulo 12 verso 2, dice: Este mes os será principio de los meses. Para vosotros será éste el primero en los meses del año.  

 

El calendario judío regula los meses de acuerdo con la Luna, como dice el Talmud, también llamado la colección de dichos de los sabios. “Las otras naciones cuentan, de acuerdo con el Sol; pero Israel cuenta por la Luna.” Eso está en el Tomo, o en la parte de, Suka 29a. 

 

Entonces, las naciones cuentan los días a través del Sol, pero dice el Talmud: “Israel lo hace a través de la Luna.” Nuestra cultura utiliza el calendario Gregoriano o calendario aprobado por el papa Gregorio VIII en 1582, y está basado en el movimiento solar. 

 

·        (Salmo 104:19 -Hizo la luna para los tiempos)  

 

La Biblia Latinoamericana traduce de la siguiente manera, pusiste La luna para el calendario, otras versiones dicen: Pusiste la luna para marcar las estaciones, o pusiste la luna para medir el tiempo.  

 

Lo interesante, es que nos podemos dar cuenta acá, que, para los judíos; para el pueblo de Israel, la luna era de mucha importancia; porque la Luna Nueva, marcaba el principio de todas sus fiestas.  

 

La luna nueva marcaba el principio de la liberación del pueblo Israel de Egipto, la luna nueva marca el principio de la celebración de la Pascua, era el principio de todas las fiestas que celebraba el pueblo de Israel a su Dios. 

 

En el Talmud, se compara a la persona que bendice a la Luna Nueva en el momento fijado (o cuando aparecía), con alguien que saluda a Dios mismo. Eso está bien todo Sanedrín 42a. O sea, que cuando salía la luna nueva, y aquella persona la mirada por primera vez y la saludaba, era como si estuviese saludando a Dios mismo. 

 

Sí, ¡era una dicha, era la suerte de haber mirado la luna Nueva! Que, ¡apareció, salió la luna nueva! y la saludaban, para ellos era, la bendición de Dios mismo; porque era como saludar a Dios. Eso dice el Talmud. 

 

Ahora, otra vez les recuerdo la importancia, y por qué el Apóstol Pablo comienza a decir nadie los juzgue a ustedes por comida o de bebida, ni por días de reposo, ni por luna nueva. 

 

Todo esto era muy importante para el pueblo de Israel, pero había algo más importante que había sucedido, y ellos no se estaban dando cuenta.  

 

Precisamente de eso se trata el tema, de nosotros, mirar qué es lo que había sucedido en aquel tiempo y qué es lo que ha sucedido en la consumación de los tiempos, en el cumplimiento de la promesa.  

 

En las palabras de Jesús cuando dijo consumado es, ¿qué es lo que se había consumado? ¿Y por qué era tan importante entonces poder fijar la mirada en el cumplimiento y apartarla de aquello que ya había sucedido?  

 

Aquello que había sucedido tenía su gloria, tenía su grandeza, pero ya era un acontecimiento pasado. Y, si aquel pasado estaba estorbando para que Israel entendiera su presente, entonces ahí había una forma de idolatría. 

 

 

·        El Sanedrín y la Luna 

 

El Sanedrín, estaba compuesto por 70 sabios, más el sacerdote, o sea por 71 personas. Ellos esperaban que llegara por lo menos 2 testigos con la noticia de haber visto aparecer la luna nueva; después de escuchar a estos testigos, el sanedrín avisaba en toda la tierra de Israel y fuera de ella, que había comenzado el nuevo mes. 

 

O sea, que todos se dieron cuenta, que el nuevo mes, el mes de meses, el principio de año había llegado para el pueblo de Israel. Un representante del Sanedrín encendía una gran antorcha en la cima del monte de los Olivos. 

 

Las personas que veían el fuego, desde las montañas cercanas encendían sus propias antorchas, de esta manera, la noticia de la luna nueva se dispersada a la distancia. 

 

Se encendía entonces una antorcha, en el monte de los Olivos; y cada uno que miraba esa antorcha, encendía una nueva antorcha, un nuevo fuego; para que todo el pueblo, Israel, se diera cuenta entonces, que la Luna Nueva había llegado y el principio de las fiestas ya había llegado. 

 

Aquel testigo había venido al sanedrín, y el sanedrín junto con el Sacerdote entonces, aprobaban “que alguien había visto la luna nueva por primera vez,” y entonces, a partir de ahí, todo el pueblo de Israel se daba cuenta. 

 

Colosenses 2:16 dice: Por tanto, nadie os juzgue, en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual era sombra o es sombra de lo que ha de venir.  

 

Todo aquello simbolizaba, todo aquello señalaba hacia un lugar, apuntaba hacia un cumplimiento, y el apóstol Pablo les dice a los creyentes, si ustedes hoy no están pendientes de eso, si ustedes ya han apartado la mirada de que: ¿si apareció la luna, o no pareció? ¡que nadie nos juzgue por eso!  

 

Porque todo aquello era una sombra. Las comidas, las bebidas, que se refieren aquí a la Pascua, las fiestas de la Luna Nueva, de los días de reposo. Todo esto era una figura, era una sombra, de lo que ya se había consumado.

  

2 Corintios 5:16 dice: De manera que nosotros de aquí en adelante, a nadie conocemos según la carne, según los tiempos, según las sombras, según aquel Siglo; y aún si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. 

 

2 de Corintios 11:4. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús, que el que os hemos predicado, u otro evangelio, bien lo toleráis; había habido ahí un choque. 

 

Algo nuevo había sucedido en el pueblo de Israel; había habido un cambio de dispensación, había habido un cumplimiento. Algo que había sucedido espiritualmente, y que muchos no se habían dado cuenta. 

 

 

Por causa de esto muchos creyentes seguían con el sistema antiguo del Evangelio del Reino o Evangelio a la Circuncisión que era para el pueblo de Israel, y el apóstol Pablo venía con el Evangelio de Gracia y de Cumplimiento, basado en las palabras de aquél que dijo: "Consumado es." 

 

Había una consumación, había una herencia, había un cumplimiento; y el apóstol Pablo llamaba la atención de los creyentes para que conocieran cual había sido el cumplimiento; y no siguieran todavía descansando en los símbolos y en las sombras de aquello que había sido grande, pero que solamente señalaba hacia una gloria que ya había llegado. 

 

Y el apóstol Pablo, refiriéndose a esta transición y a los “conflictos doctrinales” que resultaron a partir de su enseñanza dice: "Y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles". 

 

Ciertamente, el apóstol Pablo había sido aquel que fue llamado como un abortivo, el último de los apóstoles.  Juan Mira solo 12 puertas, no 13, y apóstol Pablo era apóstol número 13, así es que Dios le llamó con un propósito y este hombre fue capaz de mirar algo, que muchos de sus compañeros no habían podido ver, y era el cumplimiento.  

 

Y ahí es donde él se fundamental a la hora de decir: "A ustedes como a sensatos les hablo." Analicen ustedes, juzguen por ustedes mismos, lo que yo les estoy diciendo, y les amonesta en contra de la idolatría.  

 

1 de Corintios 10:1. Porque no quiero hermanos que ignoréis que nuestros padres, todos, estuvieron bajo la nube y todos pasaron el mar y todos en Moisés, fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual. 

 

En estos dos pasajes, el apóstol Pablo está hablando del Bautismo en Aguas, y está hablando de la Santa Cena. Nuevamente, él dice a los Corintios: "No quiero que ustedes ignoren que nuestros padres estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar." 

 

El mar, había sido, el mar que les liberó, que le salvó cuando el faraón les perseguía.  El mar había sido lo que había salvado a Noé y a su familia, cuando aquella generación perdida había sido enjuiciada. 

 

Y el apóstol Pablo dice: "No quiero que ustedes ignoren." Verso 2 "y todos en Moisés ¿fueron qué? bautizados en la nube y en el mar. Bautizados (número 1), y en el verso 3 de primera de Corintios 10 dice: "y todos comieron el mismo alimento espiritual y todos bebieron la misma bebida espiritual.  

 

El apóstol: "Está hablando entonces de estos dos fundamentos doctrinales. El problema que había aquí era el exceso de confianza, de reverencia, o casi de adoración, de aquello que era un símbolo.  

 

 

De tal manera que ellos apartaban la mirada del cumplimiento, de la consumación, de aquello que apuntaban los símbolos, del significado verdadero que era Cristo y su herencia y su gran Salvación. 

 

1 de Corintios 10: 5. "Pero de los demás de ellos no se agradó Dios, por lo cual quedaron postrados en el desierto." O sea, el apóstol Pablo dice: "Miren, aunque ellos caminaron bajo la nube, aunque ellos cruzaron el mar; aunque ellos, comieron y bebieron, aunque ellos fueron bautizados. Aunque ellos participaron de la cena, de los más de ellos, no se agradó al Señor y quedaron postrados en el desierto." 

 

O sea, lo que él dice es: ¡No confíen en los símbolos, porque si a ellos no los salvó los símbolos, a ustedes tampoco lo salvará los símbolos! Aquello que era una sombra ¿recuerdan? Por eso, dice: Nadie os juzgue por comida o bebida, nadie les juzgue a ustedes por día de reposo; nadie los juzgue a ustedes por Luna Nueva.  

 

Todo aquello que era, figura o sombra de las cosas que habrán de venir.  

 

El pueblo de Israel tenía su confianza en los símbolos, en el bautismo en aguas. Claro, ellos decían: "Fuimos salvados en el mar de Faraón, fuimos salvados o cubiertos de una nube y bautizados en Dios. Y, entonces somos hijos de Abraham. ¡Podemos estar tranquilos y confiados!, Pero ellos estaban ignorando las realidades de la Consumación y le daban más valor a los Símbolos.  

 

En Números 14:29, dice: "En este desierto caerán vuestros cuerpos, vosotros a la verdad, no entraréis en la tierra, exceptuando a Caleb y a Josué. 

 

O sea, que aquellos Padres: "Aunque participaron del Bautismo y de la Cena." Lo que está diciendo el Apóstol Pablo es: "De ellos, no se agradó.”  

 

Por lo tanto, ¿quedaron qué? "Quedaron en el desierto, quedaron a medio camino y no entraron a la tierra prometida." De nada le sirvió los símbolos, porque no llegaron a la consumación y al cumplimiento.  

 

En el Comentario Exegético y Explicativo de la Biblia. Página 381 dice lo siguiente: Así como los israelitas tuvieron el agua de la Peña "que corresponde al bautismo." Asimismo, tuvieron el maná, que corresponde "a la otra de las dos ceremonias del cristianismo; la Cena del Señor."   

 

1 de Corintios 10:6 Más estas cosas sucedieron como ejemplo para nosotros, para que no codiciemos cosas malas como ellos codiciaron.   

 

"Estamos todavía en el mismo capítulo de primera de Corintios 10, que está hablando de la Cena, y que está hablando del Bautismo, y que está hablando de los Símbolos, y que está hablando la historia de lo que sucedió con el pueblo de Israel. 

 

Y como a ellos de nada les sirvió, y el peligro que tenía el cristianismo de entonces de cometer el mismo error y poner su confianza en lo simbólico, en las sombras y desconocer la realidad de la Consumación. 

 

 

Y entonces dice el apóstol: “más estas cosas sucedieron como ejemplo para nosotros, para que no codiciemos cosas malas como ellos codiciaron.” Poner su confianza en los símbolos y en las sombras era una forma de codicia; era una forma de obrar según la carne, porque no estaban ejercitando la fe y no estaban conociendo la verdad de la revelación y del cumplimiento de la promesa.  

 

1 de Corintios 10: 7 "Ni seáis idólatras, como alguno de ellos, según está escrito, se sentó el pueblo ¿a qué? a Comer y a Beber." Nuevamente, el apóstol Pablo señala que tales actitudes, y poner este exceso de confianza en los símbolos, es una forma de idolatría y pone como ejemplo que Israel, participó de la Cena y participó del Bautismo, y de nada les sirvió. 

 

Entonces le dice a los Corintios: No sean ustedes idólatras, como algunos de ellos, como está escrito: se sentó el pueblo a comer y a beber.  

 

Nuevamente, el apóstol cita "comer y beber," como una de las formas de idolatría, “cuando se pone la confianza en aquello que es material, en aquello que se toca y se desconoce el cumplimiento de lo espiritual." Entonces ahí hay un problema.  

 

Leemos el Comentario Exegético y Explicativo de la Biblia, Página 381. Pablo claramente insinúa la importancia que daban a estos dos ritos todos los cristianos de aquel entonces.  

 

Ahora usted se preguntará, ¿acaso esto sucedía solo aquel entonces? ¿O quizá suceda también, en este entonces? ¿En estos tiempos? Que el cristianismo ponga su confianza en exceso en aquello que podemos ver y tocar, y desconozca la realidad del cumplimiento y del significado.  

 

Y sigue diciendo el Comentario Exegético: "Y si el bautismo virtual de estos de nada les sirvió para salvarlos de la condena de la codicia." ¡Tampoco el bautismo o ninguna otra ceremonia (en aguas, o de pan y vino) efectiva de aquellos los salvará! 

 

Si, ...lo que dice el comentario Exegético, es que esta gente ponía su confianza de una forma excesiva en lo simbólico y aquello no lo salvó. Las ceremonias y los ritos no salvan.  

 

Ese es el mensaje del apóstol Pablo: “las ceremonias y los ritos no salvan;” y poner la confianza en las ceremonias y en los ritos es desconocer la consumación. Es desconocer el significado de aquello que ya se llevó a cabo, y de esto, es lo que el apóstol Pablo le está hablando a los creyentes para que ellos no caigan en esa forma de idolatría. 

 

1 de Corintios 10:8. Ni forniquemos como algunos de ellos y cayeron en un día 23.000. Verso 9, ni tentemos al señor, como también algunos de ellos le tentaron y perecieron por las serpientes, ni murmuréis. Verso 11, y estas cosas les acontecieron como ejemplo y están escritas para molestarnos a nosotros. Verso 12, "así que el que

 

piensa estar firme mire que no caiga." Todo lo que estaba sucediendo, todo lo que sucedió en el pueblo de Israel con los israelitas.  

 

Y aquello que había sucedido, era precisamente lo que el apóstol Pablo estaba queriendo, que los corintios no cayeran ese mismo hueco. En ese mismo vacío, en esa misma forma de idolatría, ¿por qué? porque esa misma forma excesiva de poner su confianza en los símbolos ¿era qué? Verso 8. "Era una fornicación." Verso 9. Era, "tentar al Señor;" y precisamente por causa de esto habían caído entonces 23000 y habían perecido por serpientes.  

 

Poner la confianza en los símbolos, no solamente era idolatría, no solamente era fornicación, no solamente era tentar al Señor, también era una forma de murmuración. Verso 10. Y todo esto aconteció ¿para qué? para que lo que les sucedió a ellos, no nos suceda a nosotros. 

 

O sea, que poner la confianza en que el agua salva, como ellos la pusieron.  

 

Porque: ¡por supuesto, Israel fue salvo, y Noé fue salvo por agua.! Ellos fueron liberados del faraón que los perseguía, cuando el mar vino y se cerró y mató a aquellos que perseguían al pueblo. Y el pueblo de Israel alcanzó la liberación o la salvación.  

 

·        La Obra Consumada y los Símbolos.  

Símbolos, son aquellas cosas que sucedieron por una razón, que tienen un significado.

 

El problema no son los símbolos; el problema es desconocer cuál es el significado de acuerdo a los tiempos, de acuerdo a la obra consumada de Dios. 

 

Por ejemplo. 1 de Corintios, capítulo 5, verso 7, dice: "Porque nuestra Pascua, que es Cristo ya fue sacrificada por nosotros." 

 

¿Entonces, cuál es nuestra Pascua? ¿Seguimos nosotros como los judíos haciendo celebraciones, poniendo nuestra confianza en el pan, en el vino? ¿seguimos nosotros como ellos, confiando del agua, confiando en aquellas cosas que tuvieron un significado, pero que señalaban hacia el cumplimiento del Pacto? 

 

Porque nuestra Pascua, que es Cristo. Ya fue, tiempo pasado, sacrificada por nosotros. O sea, ya se cumplió. El entender esto o no entenderlo, me ubica en la sección de hijos alumbrados, entendidos, conocedores, hijos de fe.  

 

O, por el contrario, en la sección: "de los hijos murmuradores, idólatras, fornicarios que tientan al Señor, por desconocer la obra y el cumplimiento de su promesa."  

1 de Corintios 5: 8. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.  

 

 

 

¿Cuál es la fiesta que yo hoy celebró? El apóstol dice: "No lo hagamos con la antigua levadura de malicia y de maldad," sino que ahora la celebramos, entendiendo que Cristo nuestra Pascua ya fue sacrificada por nosotros. 

 

Si yo no me doy cuenta de que hubo un cumplimiento, y que en ese cumplido he sido vestido de Justicia, he sido completado. "porque vosotros estáis completos en Cristo;" si yo no me doy cuenta, o yo desconozco estas cosas. Si yo sigo poniendo mi confianza en los símbolos; "Estoy celebrando la fiesta con la vieja levadura; con la levadura que, a los ojos de Dios, es una levadura de malicia y de maldad."  

 

Porque esta es una levadura, que todavía no reconoce la obra consumada, sino que sigue esperando. Es una levadura en la cual yo sigo todavía en pecado, sigo incompleto, sigo sin entender la obra de Consumación, sigo sin entender: "Que por un solo sacrificio hemos sido hechos Perfectos a los ojos de Dios a través de la fe." 

 

1 de Corintios 10:14. Por tanto, hermanos míos, huid de la idolatría, como a sensatos os hablo, juzgad vosotros, lo que digo.   

 

Nuevamente, el apóstol sigue hablando acerca ¿de qué? leemos versos 1, 2 y 3. Está hablando acerca de las dos grandes doctrinas de aquel tiempo en el judaísmo y el cristianismo: “La Santa Cena y el Bautismo de Agua.” 

 

Y les está diciendo: "Huyan, ustedes de la idolatría." ¡No vayan a caer ahí!! Como a sensatos les habló, mire que el que está firme no caiga. ¿Por qué? Por qué seguir confiando en los símbolos, en lo material.  

 

Seguir como Tomás, que si yo no toco no creo. ¡no! Había que entrar entonces al cumplimiento de la promesa, a la fe, a la consumación, a la verdad, a la realización, a creer las palabras de Jesús que dijo: "Consumado es."  

 

De tal manera entonces, que yo celebro una Pascua, ¿cómo? "...porque Cristo nuestra Pascua ya fue sacrificada por nosotros." 

 

Ahora yo no tengo que utilizar el pan. ¿Sí? ¿Que sigue diciendo? Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes. ¿Pero cómo son esos panes? ¡...sin levadura! ¿Y cómo son esos panes? ¡de sinceridad y de verdad.!  

 

Cuando yo camino sinceridad, en verdad, en amor, entonces yo estoy celebrando con los panes correctos. ¿Sí? No se trata de que yo utilicé un pan, o un vino, o un aceite traído de Israel, se trata de que yo comprenda el cumplimiento, y utilice los panes correctos que ahora se llaman: "Sinceridad y Verdad", que ahora se llaman: Amor, que ahora se llama un Cumplido. 

 

Porque esta Copa, dijo Jesús, es el nuevo pacto; es la Herencia, es el Cumplimiento, y hacerlo de otro, creerlo de otro modo es sencillamente, caer en idolatría. Por eso sigue diciendo el apóstol en 1 de Corintios 10: 16, la Copa de bendición que bendecimos

 

¿no es una comunión de la sangre de Cristo? ¿Cuál es la Copa entonces que nosotros utilizamos? Es la comunión, es la unidad, es solo amor en la sangre de Cristo. 

 

¿Cuáles son los panes que utilizamos? Los panes de Sinceridad y de Verdad, y la Comunión, que es la Copa de la Sangre de Cristo. Esto es entender la Consumación. 

 

Eso es salirse de la idolatría, de la fornicación, del adulterio, de tentar al Señor, de poner la confianza en los símbolos y creer que aquello me va a salvar como los judíos creían y como los cristianos del primer Siglo creían.  

 

Ellos seguían poniendo su confianza en los símbolos, y el apóstol Pablo le dice: ¡No! 

Si ellos (los padres de Israel) no fueron salvos, "tampoco lo van a hacer ustedes;" si ustedes tienen al Señor, si ustedes fornican, si ustedes hacen idolatría dándole la espalda a la consumación de la verdad. 

 

Si ustedes siguen poniendo su confianza en aquellas cosas; ¡de nada les sirvió a ellos, y de nada le servirá ustedes! 

 

1 de Juan 1:7. Pero si andamos en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo, su hijo, nos limpia de todo pecado.  

 

O sea, este es el nuevo pacto, esta es la nueva Copa. Estos son los panes de Sinceridad y de Verdad. Esta es una comunión. ¿Sí? Esta es la comunión, esta es la Santa Cena.  

Conocer la realización de la promesa de Dios en nuestras vidas y no darle la espalda a las verdades eternas, celebrando entonces cada día, la fiesta, no con la vieja levadura; si no con panes de sinceridad y con panes de verdad.  

 

Nuevamente, 1 de Corintios 10:16. La Copa de bendición que bendecimos, o sea, aquella tercera Copa; "es la comunión de unos con otros." Es la unidad, es la sinceridad, es la verdad, es el amor. Es la confianza, es el apoyarnos, es el ayudarnos, es el unificarnos esa es la Copa de bendición. 

 

Y la cuarta Copa, por supuesto: Es "la Consumación de todas las cosas en Cristo."  Es entender, que el sacrificio perfecto se llevó a cabo de tal manera que nuestra conciencia sea despertada y sea limpia "una vez y para siempre, en el amor de aquel, que hizo todas las cosas bajo un eterno propósito." 

 

No se pierda, entonces, el tercer parte y comparta muchas gracias. 


Precione aquí para leer parte N.3 (Partiéndonos como a Pan)

 

 

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