Por. Milton A Granados. EN Cristo o CON Cristo morimos, vivimos, somos sepultados y resucitados, somos su cuerpo y por tanto estamos sentados CON Él en lugares Celestiales. Al haber sido bautizados en su cuerpo, somos hechos miembros por el Espíritu y por tanto somos santificados o declarados santos o perfectos. Es ahí, cuando nos volvemos UNO CON ÉL que somos declarados COMPLETOS por Dios, quién llama las cosas"que no son" como si fueran (xq si son en lo espiritual). Y como si esto fuera poco, la gloria del Hijo en perfecta unidad con su Padre nos ha sido dada también; hoy somos UNO con nuestro creador y entre nosotras mismos, unidos todos a distancia "como" un Espíritu que ha de vaciarse, llenar o completar el glorioso cuerpo divino del cuál formamos parte todos. Sin duda que solo Cristo, como Dios y Sabiduría Divina nos puede dejar entender estas simples, pero poderosas verdades que no solo son eternas y capaces de transformar nuestro ser;...