Entrando al Día Perfecto Hoy. Parte N.2


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Por. Milton Alonso Granados.
Ministerio del Evangelio Eterno del Principio y Fin de los Siglos. Ap. 14:6


En el día de reposo se nos hace entrega de las llaves eternas con que habremos de transcender nuestro espacio temporal para encontrarnos con el eterno presente del eterno hoy divino o día que nunca terminó. Una vez hayamos descubierto su significado y experimentado el poder que emana de esta dimensión espiritual nuestra vida nunca podrá ser la misma.

Capítulo 1.
  •      El Reposo Divino.

¿Qué es reposar?

El verbo REPOSAR del hebreo שׁבת, significa: Descansar de un trabajo o cansancio, permanecer sin alteración en quietud, paz y tranquilidad.

¿Cuál es el origen del día de reposo?     Ex 20:8-11.     

La escritura es clara en dejarnos saber lo satisfecho que Dios se sintió al contemplar su creación.

Génesis 1:31 Y vio Dios que la tierra, los animales y el hombre (todo lo que había hecho,) …era bueno en gran manera.

¡Nuestro Dios, no solo amó su creación, sino también se sintió orgulloso de ella! Y es precisamente por este amor que Dios mediante su día de reposo crea los medios para cuidarle y protegerle.

En Éxodo 23:11 y Levíticos 25:4, leemos de como Dios en su infinita sabiduría conoció que aún la misma tierra y los animales necesitarían un descanso, y se preocupó por ello ordenándolo así a los hijos de Israel.  

Dios proveyó a través de ordenanza en su palabra un reposo temporal cada siete años para la tierra, también él quiso que durante este tiempo las bestias del campo fuesen aliviadas de sus cargas.

Y si él pensó, y dejó su protección y cuidado sobre la tierra y cada una de las bestias del campo ¿Cuánto mayor habría de ser el reposo planeado para cada uno de sus hijos?

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? Mateo 6:26 

¿Porque Dios reposó?                                                                              
                                                                                                                 
Y ACABÓ DIOS EN EL DÍA SEPTIMO …Y REPOSÓ …DE TODA LA OBRA QUE HIZO. Y BENDIJO DIOS AL DÍA SÉPTIMO, Y LO SANTIFICÓ.     Génesis 2:2,3.

¿Estaría acaso agotado por el trabajo hecho en la creación?  Con respecto a esto, la escritura nos enseña con toda claridad que el Todopoderoso Dios no desfallece, no se fatiga ni tampoco se cansa.

Isaías 40. 28¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cuál creo los confines de la tierra? No desfallece, no se fatiga con cansancio.
      
Entonces, si Dios no estaba ni fatigado, ni cansado por haber creado los cielos y la tierra.  

¿Por qué Dios Reposó?

Dios reposa dando un ejemplo que posteriormente instituye bajo el pacto de la ley en una ordenanza que como sombra de lo que habría de venir resplandece en su mayor expresión bajo la gloriosa séptima dispensación del misterio escondido (Efesios 3:8-10) que une desde hoy ¡la gracia con la eternidad del Reino!

Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Hebreos 4:9

Nuestro Señor conocía de antemano que, junto con la multiplicación de la humanidad, también habría de venir la multiplicación del trabajo y las responsabilidades entregadas al hombre llegarían a ser una carga imposible de llevar. (Génesis 1:28; 3:17)

De ahí la importancia del ejemplo divino a la hora de señalarnos el camino a seguir de manera que teniendo luchas y responsabilidades terrenales también pudiéramos entrar y disfrutar del gozo y de la paz contenida en el gran día del reposo que Dios preparó para ser revelado en el día determinado en que conocemos y experimentamos su gran bendición.

El reposo que toma lugar inmediatamente después de la creación es el reposo que representa la tranquilidad y confianza que da el tener todo bajo control, denotando así poder, dominio y señorío sobre todo lo existente.

Esta capacidad o dominio divino, es una capacidad por medio de la cual el creyente también puede beneficiarse grandemente; y así tal cuál Jesús caminará serenamente a través de las turbulentas aguas que con furia de tormenta golpea de tiempo en tiempo queriendo destruirlo todo en nuestras vidas.

Aprender a utilizar los recursos divinos propiamente nos ayuda a poder equilibrar propiamente nuestra vida, con esta capacidad ahora estaremos en posición de poder extender nuestra mano y ayudar a todo aquel que necesite una mano amiga que siendo de apoyo y bendición se extiende, así como la mano de Jesús lo hizo con Pedro al rescatarle del mar de la duda y el temor donde este se hundía.    San Mateo 14:22-33.

El reposo divino no solo es una bendición, sino que también es una necesidad, por lo que cada uno de sus hijos debería experimentar su descanso o reposo de modo que adquiriera la capacidad de poder permanecer en la quietud y paz del incomparable poder y tranquilidad que nos hace atravesar la tempestad en el gozo del amor y la libertad.

Paz y tranquilidad amados, que Jesús no se ha bajado de la barca y aunque pareciera dormir, su poder y gloria lo gobierna todo, por lo que confiadamente cruzaremos a través de los vientos de la inseguridad y el temor hasta poder de un momento a otro navegar tranquilamente por las aguas serenas y así disfrutaremos una vez más y permanentemente del Sol de su bendición. Lucas 8:22-25.

Ahora entendemos que nuestra seguridad no depende de la oscuridad de la tormenta o tamaño de la tempestad, sino de aquél que no sólo reina sobre todas las cosas, sino que también a prometido no separarse de nuestro lado durante todos todos nuestros días y hasta el fin.  Mateo 28:20.

Para continuar con parte N.3                         

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